¿Querés saber cómo cuidar tus plantas en invierno? Lee esta nota

En otoño e invierno las plantas entran en receso vegetativo, bajan su producción, desprenden sus hojas y ralentizan su crecimiento. Al entrar en esta etapa, necesitan menos agua porque no están en su máxima producción, no hay que exagerar con el riego porque podemos producir que se pudran las raíces.


En el caso de los árboles es indispensable dejar que las hojas se caigan por sí solas para no interrumpir el proceso mediante el cual los nutrientes de las hojas se mueven hacia los tallos antes de liberar las hojas.

El invierno es el momento ideal para realizar las podas porque los árboles están en receso vegetativo. Es importante esperar al momento en que pierdan sus hojas y llevar a cabo las podas tratando de no alterar más de un tercio el tamaño de la copa de los árboles para no perjudicar su crecimiento.


También es fundamental brindarles abono para alimentar la actividad radicular (el crecimiento y absorción de nutrientes por parte de las raíces) que se da en este período. Proceso por el cual los nutrientes van a ser transportados hasta las yemas (brotes de ramas o de frutos). Así tendrán suficiente alimento para que, éstas yemas, crezcan y aparezcan las nuevas hojas.


Por eso, a finales de invierno es el mejor momento para abonar los árboles y arbustos del jardín, así llegan fuertes y sanos para el periodo de crecimiento y floración: la primavera.


Acá te dejamos posibles abonos orgánicos:

  • Resaca: procedente del sedimento de los ríos.

  • Cáscaras de huevo: aportan calcio.

  • Abono verde: plantas con capacidad de adaptarse a diversos suelos y climas, de rápido crecimiento y alto poder de producción de material vegetativo. Se cultivan con el fin de proteger y recuperar el suelo. Se encuentran en forma natural como malezas en áreas no cultivadas. Algunas especies son: leguminosa y gramíneas.

  • Cáscara de banana.

  • Turba: resultado de restos vegetales que se han ido descomponiendo con un nivel alto de humedad y poco oxígeno. La turba es una materia esponjosa y fibrosa. Ayuda a estimular el crecimiento de las raíces de las plantas, a mejorar la estructura de la tierra dando más esponjosidad, evita el arrastre de nutrientes y favorece la absorción de agua.

  • Compost: descomposición de restos orgánicos como ramas, hojas, pasto, cáscaras de frutas, etc. Con la aplicación de compost estamos ayudando a la regeneración de la vida microbiana de la tierra y además estamos mejorando la textura y composición química del suelo.



Cuidados para plantas de interior

  • Regar menos, una sola vez por semana.

  • Regular la exposición de las plantas a la calefacción. Si el ambiente es muy seco, ellas van a necesitar que las pulverices con agua.

  • Abonar con fertilizantes de liberación lenta, ya que en invierno las plantas asimilan menos los nutrientes.

Cuidados para plantas de exterior

  • Apagar los sistemas de riego automático, regar en menor cantidad.

  • Proteger la tierra y base de las plantas con mantillo vegetal, mulch (cobertura natural de madera, hojas o paja secas, pasto seco, aserrín) o pinocha (compost de piñas).

  • Proteger a los árboles susceptibles al frío. Muchos de ellos nativos –como jacarandás, ceibos, bauhinias y lapachos–, necesitan ser protegidos durante sus primeros años. Lo ideal es cubrirlos con tela antihelada, que deja pasar la luz pero no el frío. Empezá envolviendo la corona: la zona de unión entre la raíz y el tallo. Luego el tronco y, desde ahí para arriba, aunque si se hielan las hojas superiores no hay que preocuparse porque luego volverán a crecer.


¿Qué podemos hacer durante el invierno?


Es la época ideal para plantar árboles, ya que como durante los meses de invierno las plantas tienen menos actividad por las bajas temperaturas y están menos sensibles, si durante el trasplante se daña alguna de sus partes, la planta tiene tiempo de reponerse hasta la llegada de la primavera.


#SigamosPlantandoVida


0 comentarios

Novedades